Las alpargatas son delicadas, pero con unos cuidados básicos pueden durarte muchos veranos como nuevas. Aquí tienes la guía definitiva para limpiarlas sin estropear el esparto ni la lona.
La regla de oro: nada de lavadora
El agua a presión y el centrifugado destrozan el esparto y deforman la alpargata. Olvídate de la lavadora y de la secadora por completo.
Limpieza paso a paso
- Retira el polvo y la suciedad superficial con un cepillo suave o un paño seco.
- Para manchas, mezcla agua tibia con un poco de jabón neutro.
- Frota con cuidado la zona manchada con un cepillo de cerdas suaves.
- Retira el jabón con un paño humedecido (sin empapar).
- Deja secar al aire libre y a la sombra, nunca al sol directo ni con secador.
Cómo guardarlas en invierno
Cuando acabe el verano, guárdalas limpias y secas en una caja de cartón, lejos de la humedad. Así estarán perfectas para la siguiente temporada.
¿Toca renovarlas?
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